El sensor CKP, conocido como sensor de posición del cigüeñal, es uno de los elementos más importantes del sistema de gestión electrónica del motor. Su función consiste en informar a la unidad de control sobre la posición angular del cigüeñal y la velocidad con la que está girando. A partir de esta señal, la ECU puede determinar cuándo debe activar la inyección, producir la chispa, controlar determinadas funciones de sincronización y reconocer variaciones en la aceleración de cada cilindro.
El cigüeñal convierte el movimiento alternativo de los pistones en rotación. Sin embargo, la unidad electrónica no puede observar físicamente esa rotación. Necesita una señal eléctrica que represente cada giro y que indique la ubicación de puntos de referencia específicos. El CKP cumple precisamente esa tarea mediante la lectura de una rueda dentada, un disco codificado o una referencia magnética vinculada al cigüeñal o al volante de inercia.
Puede compararse con una persona que observa las marcas de una regla giratoria. Al contar qué tan rápido pasan las marcas puede calcular la velocidad, y al reconocer una marca diferente puede determinar la posición exacta. En el motor, la ECU analiza los pulsos del sensor y utiliza una separación especial, un diente ausente o un patrón codificado para identificar la referencia angular.
Cuando la señal desaparece por completo, muchos motores dejan de funcionar porque la ECU pierde la información principal necesaria para coordinar la combustión. Cuando la señal se distorsiona, se interrumpe o aparece fuera de tiempo, pueden producirse fallas de arranque, detenciones repentinas, tirones, pérdida de potencia y códigos de avería. Bosch indica que la señal del cigüeñal permite medir velocidad, posición y, en ciertas aplicaciones, sentido de rotación, datos utilizados para controlar inyección y encendido.
Función
El CKP genera una secuencia de pulsos eléctricos mientras gira la rueda de referencia. Cada pulso representa el paso de un diente, una ventana o un polo magnético frente al sensor.
La ECU mide el tiempo transcurrido entre pulsos. Si los pulsos aparecen con mayor frecuencia, interpreta que el cigüeñal gira más rápido. Si se separan, reconoce una disminución de revoluciones.
La rueda posee normalmente un punto distintivo. Puede faltar uno o varios dientes, existir una separación mayor o utilizarse una codificación magnética. Cuando la ECU detecta esa diferencia, establece una referencia angular.
A partir de ella calcula la posición aproximada de los pistones. La señal CKP por sí sola puede no distinguir siempre qué cilindro se encuentra en compresión y cuál está en escape, porque el cigüeñal completa dos vueltas por cada ciclo de cuatro tiempos. Para reconocer la fase se compara con el sensor CMP del árbol de levas.
El CKP también permite calcular las revoluciones mostradas en el escáner y, según el diseño, en el tacómetro. La ECU puede analizar pequeñas variaciones en la velocidad del cigüeñal para detectar fallos de combustión.
Ubicación
El sensor puede instalarse en diferentes puntos según el diseño del motor. Una ubicación común es cerca de la polea del cigüeñal, donde observa una rueda fónica montada en el extremo delantero.
En otros motores se encuentra junto al volante de inercia o la placa flexible, cerca de la unión entre motor y transmisión. En esta posición detecta dientes o ventanas mecanizadas en una rueda de gran diámetro.
También puede instalarse directamente en el bloque, orientado hacia una rueda interna vinculada al cigüeñal. Su acceso puede ser sencillo desde la parte exterior o requerir desmontar otros componentes.
La ubicación influye en los daños a los que queda expuesto. Un sensor delantero puede recibir aceite, refrigerante, polvo y vibraciones. Uno próximo al escape o la transmisión trabaja con temperatura elevada. Los instalados en zonas inferiores pueden dañarse por agua, golpes o contaminación.
Antes de probarlo es necesario identificar su posición exacta, el tipo de sensor y el patrón de la rueda correspondiente. No todos los CKP poseen el mismo número de cables ni se verifican de la misma manera.
Rueda fónica
La rueda fónica es el elemento que modifica el campo magnético frente al sensor. Puede estar fabricada como un engranaje de acero, un disco ranurado o un codificador multipolar.
En una rueda del tipo 60-2 existen posiciones equivalentes a sesenta dientes, pero faltan dos. La separación prolongada producida por esos dientes ausentes funciona como referencia.
Esto no significa que todos los motores utilicen ese patrón. Existen ruedas 36-1, 24 dientes y numerosos diseños específicos. La ECU está programada para reconocer únicamente el patrón correspondiente.
Un diente doblado, oxidado, cubierto por material metálico o ubicado a una distancia incorrecta altera la señal. Una rueda agrietada o desplazada puede producir una referencia fuera de tiempo aunque el sensor sea nuevo.
En algunos motores, la rueda está montada a presión sobre el cigüeñal. Si se mueve respecto de su posición original, la ECU recibe pulsos eléctricamente correctos, pero mecánicamente desplazados.
Por eso, comprobar que existe señal no demuestra por sí solo que la referencia sea correcta.
Inductivo
El sensor CKP inductivo, también llamado sensor de reluctancia variable, suele utilizar dos cables y no siempre necesita una alimentación externa.
En su interior posee un imán permanente y una bobina. Cuando un diente metálico se acerca y se aleja, cambia el flujo magnético y se induce una tensión alterna.
La forma de la señal se parece a una onda senoidal. Su amplitud y frecuencia aumentan con la velocidad del cigüeñal.
Durante el arranque, cuando el motor gira lentamente, la amplitud es menor. Si la separación es excesiva, el imán está debilitado o existe una resistencia alta en el circuito, la señal puede quedar por debajo del nivel que la ECU necesita reconocer.
Este sensor no debe probarse aplicándole directamente una alimentación de cinco o doce voltios. Una conexión incorrecta puede dañarlo o producir un diagnóstico equivocado.
La resistencia de la bobina puede medirse como una comprobación inicial, pero un valor correcto no garantiza que genere una señal adecuada bajo temperatura, vibración y velocidad real.
Hall
El sensor de efecto Hall suele utilizar tres cables: alimentación, masa y señal. Algunos diseños incorporan variaciones, por lo que siempre debe consultarse el diagrama.
El elemento electrónico detecta cambios en el campo magnético y produce una señal digital. La salida cambia entre un nivel bajo y uno alto, formando una onda cuadrada.
A diferencia del inductivo, puede generar una señal definida desde velocidades muy bajas, siempre que reciba alimentación y masa correctas.
La amplitud no aumenta necesariamente con las revoluciones. Lo que aumenta es la frecuencia de los pulsos.
El sensor puede leer una rueda metálica con un imán incorporado en su cuerpo o un codificador magnético multipolar. Los polos del codificador no siempre son visibles, por lo que una inspección superficial puede no revelar daños.
DENSO y NTK señalan que los sensores de cigüeñal pueden utilizar principios inductivos o de efecto Hall y que ambos tipos no deben intercambiarse, aunque sus cuerpos parezcan similares.
Magnetorresistivo
Algunas aplicaciones modernas utilizan sensores magnetorresistivos. Estos detectan cambios muy pequeños en la orientación o intensidad de un campo magnético.
Pueden ofrecer una señal precisa a bajas velocidades y reconocer el sentido de giro. Esto resulta útil en sistemas de arranque rápido, parada automática y estrategias avanzadas de posición.
Externamente pueden parecer sensores Hall y también utilizar alimentación, masa y salida digital. La diferencia se encuentra en el principio interno y en la forma de procesamiento.
No deben diagnosticarse suponiendo que todos los sensores de tres cables funcionan de forma idéntica. La tensión de alimentación, el tipo de salida y la manera de medir la señal dependen del circuito.
Sincronización
La señal CKP establece la referencia principal de giro del motor. El sensor CMP agrega información sobre la posición del árbol de levas.
La ECU compara ambas señales para reconocer qué cilindro se encuentra en la fase de compresión y verificar que la distribución mecánica conserve la relación prevista.
Durante el arranque, algunos motores pueden necesitar ambas señales antes de activar completamente la inyección o la chispa. Otros pueden arrancar con una estrategia limitada si falla el CMP, pero normalmente no pueden continuar cuando desaparece el CKP.
Una correa o cadena desplazada modifica la relación entre CKP y CMP. Los sensores pueden estar funcionando correctamente, pero la ECU registra un código de correlación porque las señales ya no coinciden en el momento esperado.
El diagnóstico debe diferenciar una señal ausente de una señal fuera de sincronización. Cambiar el CKP no corrige una distribución mecánica desplazada.
Inyección
La ECU utiliza la posición del cigüeñal para determinar cuándo activar los inyectores.
En un sistema secuencial, cada inyector se controla según la fase del cilindro. Para ello se combina normalmente la información CKP y CMP.
En sistemas menos complejos, la inyección puede realizarse por grupos o de manera simultánea. Incluso entonces, la velocidad y posición del cigüeñal son necesarias para controlar la frecuencia y duración.
Si la señal se interrumpe, la ECU puede suspender la inyección para evitar que se acumule combustible sin control.
Durante una prueba de no arranque, la ausencia de pulso en los inyectores y de chispa al mismo tiempo puede orientar hacia una pérdida de señal de revoluciones, alimentación de ECU o problema común de control.
Encendido
En motores de gasolina, la ECU calcula el momento de la chispa a partir de la posición del cigüeñal.
La combustión debe comenzar antes de que el pistón alcance el punto muerto superior, pero el avance cambia con carga, revoluciones, temperatura y detonación.
Sin una referencia angular confiable, la ECU no puede decidir cuándo activar las bobinas. Por seguridad puede cancelar la chispa.
Una señal distorsionada puede provocar un encendido en momentos incorrectos, tirones o fallos. Sin embargo, las unidades modernas suelen detectar incoherencias y detener la activación antes de permitir una sincronización peligrosa.
Arranque
Durante el arranque, el motor gira a pocas revoluciones y la señal del CKP puede encontrarse en su condición más débil, especialmente si el sensor es inductivo.
Una batería descargada, un motor de arranque lento o una caída de voltaje pueden reducir simultáneamente la velocidad de giro y la amplitud de la señal.
El vehículo puede presentar arranque prolongado o no arrancar, aunque el sensor funcione correctamente a una velocidad mayor.
Por esta razón, el diagnóstico debe comprobar la velocidad de arranque y el voltaje disponible. Sustituir el sensor sin corregir una batería débil puede no resolver la falla.
En el escáner se observa si la ECU registra revoluciones mientras el motor gira. Una lectura de cero constituye una evidencia importante, pero no demuestra automáticamente que el sensor esté defectuoso. También pueden existir problemas de rueda fónica, cableado, alimentación o ECU.
Apagado
Una falla completa de la señal durante la marcha puede detener el motor de manera inmediata.
La ECU interpreta que el cigüeñal dejó de girar y suspende inyección y encendido. El vehículo puede apagarse como si se hubiera cortado la llave.
En algunos casos vuelve a arrancar después de enfriarse. Este patrón es común en sensores o conexiones que fallan por temperatura.
El apagado puede producirse al pasar sobre una irregularidad si existe un cable cortado internamente o un conector flojo.
La pérdida puede durar milisegundos y no siempre almacenar un código permanente. Los datos congelados, el registro de revoluciones y el osciloscopio ayudan a capturarla.
Temperatura
Los sensores CKP suelen trabajar cerca del bloque, la transmisión o el escape. Los materiales internos se expanden y su resistencia eléctrica cambia.
Una bobina inductiva puede abrirse cuando se calienta y recuperar continuidad al enfriarse. Un circuito electrónico Hall puede perder su salida únicamente después de alcanzar cierta temperatura.
El síntoma típico es un motor que funciona en frío, se apaga caliente y vuelve a arrancar después de varios minutos.
Medir el sensor únicamente en frío puede producir un resultado normal. Debe probarse durante la condición donde aparece la falla.
Puede utilizarse calentamiento controlado sobre el sensor desmontado cuando el procedimiento lo permite, pero la prueba más confiable consiste en observar su señal instalada y bajo temperatura real.
Vibración
La vibración puede afectar conexiones, soldaduras internas y cableado.
Un conductor puede romperse dentro de su aislamiento y mantener contacto mientras está quieto. Cuando el motor se mueve, la señal se interrumpe.
El mazo también puede rozar una polea, soporte o borde metálico. La cubierta se desgasta y el conductor entra en corto con masa o con otro cable.
El sensor debe estar firmemente instalado. Un perno flojo modifica la distancia respecto de la rueda y permite vibraciones.
Las pruebas de movimiento del mazo deben realizarse mientras se observa la señal o los datos. Mover cables sin registrar el resultado puede no revelar una interrupción breve.
Contaminación
Los sensores magnéticos pueden atraer partículas metálicas. Una pequeña cantidad de residuo fino puede ser normal, pero una acumulación grande modifica la forma del campo.
El aceite y la suciedad exterior también pueden penetrar conectores o deteriorar aislamientos.
Si el sensor se instala con una junta, esta debe conservar el sellado. Una fuga de aceite puede contaminar el conector y viajar por capilaridad dentro del arnés.
Limpiar la punta puede restaurar una señal alterada por residuos, pero se debe investigar de dónde proceden las partículas. Una cantidad anormal puede indicar desgaste interno.
HELLA recomienda revisar contaminación, daños, conexión, roturas y corrosión antes de sustituir el sensor.
Separación
La distancia entre el sensor y la rueda se denomina entrehierro o separación de trabajo.
Si es excesiva, el cambio de campo magnético disminuye y la señal inductiva pierde amplitud. En sensores digitales también puede dejar de reconocerse correctamente el patrón.
Una distancia demasiado pequeña permite contacto entre sensor y rueda. El giro puede destruir la punta y liberar fragmentos.
La separación puede cambiar por una junta incorrecta, suciedad bajo el sensor, soporte deformado, rodamiento con juego o rueda fónica desplazada.
Algunos sensores poseen una punta calibrada que se ajusta durante el primer giro. Otros necesitan una medición específica. No debe asumirse un valor universal.
Alimentación
Los sensores activos necesitan una alimentación estable. Puede ser de cinco voltios, doce voltios u otro valor definido por el fabricante.
Una tensión ausente puede originarse en la ECU, un fusible, una interrupción o un cortocircuito provocado por otro sensor que comparte la referencia.
Si varios sensores utilizan la misma línea de cinco voltios, uno de ellos en corto puede hacer desaparecer la alimentación para todos.
Antes de condenar la ECU se desconectan los consumidores de la referencia siguiendo el diagrama y se observa si la tensión regresa.
La medición debe realizarse con el conector conectado cuando sea posible, porque un circuito abierto puede mostrar tensión normal sin ser capaz de mantenerla bajo carga.
Masa
La masa del sensor debe tener una caída de voltaje mínima respecto de la masa de la ECU.
Medir continuidad con el circuito apagado no siempre revela una conexión resistiva. Un hilo parcialmente cortado puede mostrar pocos ohmios con la corriente mínima del multímetro y fallar durante el funcionamiento.
La prueba de caída de voltaje se realiza con el sensor conectado y el circuito activo. El valor permitido depende del fabricante, pero debe ser suficientemente bajo para no alterar la señal.
Una masa compartida con inyectores, bobinas o actuadores puede recibir ruido eléctrico si existe una conexión defectuosa.
No se debe añadir una masa externa sin comprender el circuito. Esto puede crear recorridos no previstos y ocultar la falla.
Cableado
El cableado del CKP transporta una señal sensible. Los sensores inductivos suelen utilizar un par trenzado y, en ocasiones, blindaje.
El trenzado ayuda a que las interferencias electromagnéticas afecten ambos conductores de forma semejante, facilitando que la ECU rechace el ruido.
El blindaje no debe conectarse de cualquier manera. Normalmente posee un punto de masa definido para evitar corrientes parásitas.
Reparar el mazo con cables separados, rutas diferentes o empalmes deficientes puede introducir interferencia.
Los conductores deben mantenerse alejados de bobinas, alternador, motor de arranque y cables de alta tensión cuando el diseño así lo establece.
Conector
Los terminales deben conservar contacto mecánico y eléctrico. Una lámina abierta puede tocar el pin sin ejercer presión suficiente.
La corrosión aumenta la resistencia. La humedad puede crear caminos conductores entre terminales.
El aceite y productos de limpieza deterioran algunos sellos. Un seguro roto permite que el conector se afloje con vibración.
La inspección incluye tensión de los terminales, posición, sello, contaminación y retención. Introducir puntas de prueba demasiado gruesas puede abrirlos y crear una falla nueva.
Cuando se mide por la parte posterior se utilizan adaptadores apropiados. Perforar el aislamiento debe evitarse o repararse correctamente para impedir corrosión posterior.
Síntomas
Los síntomas dependen de si la señal desaparece completamente, se vuelve intermitente o queda distorsionada.
Una falla total puede causar ausencia de arranque, apagado durante la marcha y falta simultánea de chispa e inyección.
Una señal intermitente puede producir tirones, cortes breves, ralentí irregular, pérdida de potencia y detenciones que desaparecen al enfriarse.
Una rueda fónica dañada puede generar fallos en una posición específica del giro. El síntoma puede repetirse a determinadas revoluciones.
La ECU también puede limitar el régimen o activar un modo de protección cuando detecta una señal implausible.
NTK señala que, a diferencia de otros sensores para los cuales la ECU puede utilizar un valor sustituto, la ausencia de la señal principal de velocidad y posición normalmente impide mantener el motor en funcionamiento.
No arranca
Ante un motor que gira pero no arranca, se comprueba primero si el escáner muestra revoluciones.
Si indica cero, se estudian CKP, alimentación, masa, cableado, rueda fónica y velocidad de arranque.
Si existen revoluciones razonables, el sensor puede estar generando información suficiente, aunque todavía podría existir una señal desplazada o deformada.
También se verifica si hay chispa y pulso de inyectores. La ausencia de ambos refuerza la búsqueda en una señal común de sincronización o en la alimentación de la ECU.
No debe omitirse la parte mecánica. Una distribución rota puede hacer que el cigüeñal gire y el CKP genere señal, pero el motor no tendrá compresión ni correlación correcta.
Arranque prolongado
El arranque prolongado puede aparecer cuando la ECU necesita varios giros para reconocer el patrón.
Una amplitud inductiva baja, un diente dañado o una correlación CKP-CMP inestable retrasan la sincronización.
También puede ocurrir si el CMP está fallando y la estrategia necesita identificar la fase por otros métodos.
Una velocidad de motor de arranque baja agrava la condición. Antes de cambiar el CKP se comprueban batería, caída de voltaje y revoluciones durante el arranque.
Tirones
Los tirones aparecen cuando la señal se interrumpe por instantes. La ECU corta la combustión y vuelve a activarla cuando recupera la referencia.
El conductor puede sentir una pérdida súbita semejante a apagar y encender la llave.
Si la interrupción es breve, el motor no llega a detenerse. Si dura más, se apaga completamente.
Los tirones relacionados con combustible o encendido pueden sentirse de manera similar. La diferencia se determina registrando revoluciones, señal CKP, pulsos de inyección y activación de bobinas durante el evento.
Tacómetro
En algunos vehículos, una caída instantánea del tacómetro mientras el motor todavía gira puede orientar hacia pérdida de la señal de velocidad.
Sin embargo, no todos los tableros reciben la información directamente del CKP. Puede llegar mediante la ECU y la red de comunicación.
Una aguja inmóvil durante el arranque tampoco constituye una prueba definitiva, porque ciertos tableros no muestran revoluciones tan bajas.
El dato del escáner es normalmente más útil, aunque también depende del procesamiento de la ECU.
Potencia
Una señal inestable puede obligar a la ECU a limitar revoluciones o modificar estrategias de encendido e inyección.
El motor presenta falta de respuesta, fallos bajo carga o incapacidad para superar cierto régimen.
Una interrupción eléctrica en el CKP también puede generar pérdida de potencia sin detener por completo el motor, como muestran casos técnicos documentados por HELLA.
No obstante, una pérdida de potencia posee numerosas causas. Debe demostrarse que coincide con una alteración de la señal.
Códigos
El código P0335 suele referirse a una falla general del circuito del sensor A de posición del cigüeñal. Otros códigos de la familia P0336 a P0339 pueden indicar rango, rendimiento, señal baja, señal alta o intermitencia.
La descripción exacta depende del fabricante y del sistema. Un código de circuito no significa automáticamente que el sensor esté internamente dañado.
Puede ser provocado por cableado abierto, corto, alimentación ausente, masa deficiente, conector, rueda fónica, separación o ECU.
Los códigos de correlación, como algunos P0016 y relacionados, indican que la relación entre cigüeñal y árbol no coincide con la esperada. La causa puede encontrarse en distribución, VVT, CKP, CMP o ruedas de referencia.
HELLA documenta casos de no arranque asociados con P0335, pero también insiste en comprobar conexiones, contaminación y circuito antes del reemplazo.
Escáner
El escáner permite observar revoluciones durante el arranque, códigos, estado de sincronización y datos congelados.
Una lectura de cero mientras el cigüeñal gira indica que la ECU no está reconociendo una señal válida. No identifica por sí sola el componente defectuoso.
Una lectura que salta de forma imposible puede indicar ruido, interrupciones o problemas de rueda.
El dato de sincronización puede mostrar si CKP y CMP fueron reconocidos. En algunos equipos aparece como “Sync: Yes/No”.
Los datos congelados permiten saber a qué revoluciones, temperatura y carga se almacenó el código. Esto ayuda a reproducir una falla térmica o bajo vibración.
La velocidad de actualización del escáner puede ocultar interrupciones muy cortas. Para ellas se necesita un osciloscopio.
Multímetro
El multímetro es útil para verificar alimentación, masa, continuidad y resistencia en determinados sensores inductivos.
La resistencia se mide con el sensor desconectado y se compara con la especificación. Un circuito abierto o un cortocircuito interno confirma una falla.
Sin embargo, una resistencia dentro del rango no demuestra que la señal sea correcta. La bobina puede fallar en caliente o el imán estar debilitado.
En un sensor Hall, medir resistencia entre sus pines no suele ser una prueba válida y puede incluso dañar determinados circuitos si se utilizan procedimientos incorrectos.
La tensión alterna durante el arranque puede orientar en un inductivo, pero el multímetro muestra un valor promedio y no permite ver dientes ausentes, deformaciones o interrupciones breves.
Osciloscopio
El osciloscopio es la herramienta más completa para evaluar la forma de la señal.
En un inductivo muestra una onda alterna cuya frecuencia cambia con las revoluciones. El espacio correspondiente a los dientes ausentes debe repetirse de forma uniforme.
La amplitud debe ser suficiente y relativamente pareja. Un diente deformado puede producir un pulso diferente. Una separación variable por juego mecánico modifica la altura de la onda.
En un Hall se observa una onda cuadrada. Los niveles alto y bajo deben ser definidos y el patrón debe mantenerse sin interrupciones.
El osciloscopio también permite comparar simultáneamente CKP y CMP. Esta correlación muestra si la distribución conserva la fase prevista.
La captura debe realizarse durante el síntoma. Una señal perfecta en frío no descarta una falla que aparece caliente.
Señal inductiva
La señal inductiva cruza normalmente por valores positivos y negativos. La polaridad depende de la conexión de los conductores.
Invertir los cables puede cambiar el sentido de la onda. La ECU puede utilizar el cruce y la polaridad para reconocer con precisión un borde.
Una reparación que intercambia los conductores puede permitir que exista señal, pero alterar la sincronización reconocida.
La amplitud baja durante el arranque puede deberse a separación, velocidad reducida, sensor débil o resistencia del circuito.
Una señal recortada o con ruido puede originarse en un corto, blindaje, interferencia o entrada dañada de la ECU.
Señal Hall
La señal Hall cambia entre dos niveles de tensión. El nivel alto puede corresponder a la alimentación o a un valor generado mediante una resistencia interna de la ECU.
Algunos sensores conmutan la señal hacia masa, mientras otros generan activamente ambos niveles.
Por eso, desconectar el sensor y encontrar tensión en el cable de señal no siempre indica un cortocircuito. Puede ser la tensión de polarización de la ECU.
La medición debe realizarse con el circuito conectado y utilizando información del diagrama.
Un nivel fijo alto o bajo puede indicar sensor sin conmutar, rueda sin movimiento, alimentación ausente, corto o problema en el cable.
Correlación
La comparación CKP-CMP es fundamental cuando existen códigos de sincronización o después de una reparación de distribución.
El patrón se compara con una captura conocida del mismo motor. No es suficiente observar que ambas señales están presentes.
Una cadena estirada desplaza gradualmente el punto del CMP respecto del CKP. Un salto de diente produce un cambio mayor.
Un variador trabado también puede dejar el árbol en una posición diferente. La ECU puede registrar el error aunque las marcas mecánicas básicas parezcan correctas.
Una rueda fónica desplazada genera una correlación incorrecta sin que la cadena se haya movido.
Rueda dañada
Una rueda dentada puede perder un diente, deformarse, aflojarse o acumular residuos.
Si está integrada en el volante, una instalación incorrecta de la transmisión o un daño mecánico puede afectarla.
En ruedas magnéticas, un golpe, calor excesivo o contaminación metálica puede alterar polos invisibles.
La señal del osciloscopio muestra un pulso faltante o diferente en cada vuelta. Si el defecto coincide con la referencia, el motor puede no sincronizar.
La inspección puede requerir una cámara, desmontaje o una película especial para visualizar codificadores magnéticos.
Diagnóstico diferencial
No todo apagado repentino corresponde al CKP. También pueden fallar la alimentación de ECU, el relé principal, la bomba de combustible, el inmovilizador o la red eléctrica.
Un motor que no arranca por falta de compresión puede mostrar revoluciones CKP normales.
Una bomba sin presión puede detener el motor sin alterar la señal del sensor. Una bobina o módulo común puede eliminar la chispa manteniendo la inyección.
El diagnóstico diferencial busca comprobar qué desaparece primero. Si caen simultáneamente las revoluciones informadas, los pulsos y la chispa, el CKP o su circuito adquieren importancia.
Si el escáner continúa mostrando revoluciones estables mientras el motor falla, debe investigarse otro sistema, aunque una distorsión sutil todavía podría necesitar osciloscopio.
Caliente
Para una falla en caliente se instala el equipo antes de reproducirla. Se registra señal, alimentación y revoluciones hasta que el motor se detenga.
Si la señal desaparece mientras alimentación y masa permanecen correctas, el sensor adquiere una evidencia fuerte.
Si también cae la alimentación, el origen se encuentra antes del sensor.
Si la señal continúa llegando a la ECU pero el dato de revoluciones desaparece, se comprueban el cable hasta el módulo y la entrada electrónica.
Enfriar localmente el sensor puede hacer que el motor vuelva a arrancar, pero esta reacción solo constituye una pista y debe utilizarse con cuidado.
Intermitencias
Las intermitencias requieren capturas prolongadas o funciones de registro.
La memoria del osciloscopio puede almacenar la señal antes y después del evento. El multímetro convencional rara vez muestra un corte de milisegundos.
Se realiza una prueba de movimiento controlado del arnés, conectores y zonas próximas a soportes.
También se observa la relación con temperatura, vibración, lluvia y posición del motor.
No debe reemplazarse el sensor solo porque la falla es intermitente. Un terminal abierto puede producir exactamente el mismo síntoma.
Instalación
El alojamiento debe estar limpio y sin restos de junta. La suciedad bajo la base modifica la separación.
El sensor se introduce sin golpearlo y se aprieta con el torque indicado. Una fuerza excesiva puede romper la carcasa plástica o deformar el soporte.
La junta tórica se lubrica con el producto autorizado cuando corresponde. Una junta incorrecta puede dejarlo demasiado alejado de la rueda.
El cable se coloca en sus guías para evitar contacto con escape, correas o semiejes.
El conector debe quedar asegurado y sin tensión. DENSO destaca que una instalación correcta y una rueda sin daños son esenciales para obtener una señal confiable.
Reemplazo
El reemplazo debe basarse en pruebas y no únicamente en el código.
La pieza nueva debe corresponder al número y principio de funcionamiento correctos. Un sensor físicamente compatible puede tener una polaridad, señal o separación distinta.
Los sensores de baja calidad pueden generar amplitudes o tiempos fuera de tolerancia, especialmente durante el arranque y altas temperaturas.
Después de instalar se borran los códigos y se comprueba el arranque. Algunos vehículos requieren un aprendizaje de variación del cigüeñal o una adaptación relacionada con la detección de fallos.
Este aprendizaje no corrige una señal defectuosa. Solo permite que la ECU registre pequeñas variaciones normales del conjunto mecánico.
Aprendizaje
El procedimiento de aprendizaje de posición o variación del cigüeñal se utiliza en determinados vehículos después de cambiar sensor, rueda, motor, volante o ECU.
La unidad registra pequeñas diferencias de fabricación para distinguirlas de las variaciones causadas por un fallo de combustión.
El proceso puede requerir temperatura específica, ausencia de códigos, transmisión en una posición determinada y una aceleración controlada.
No debe realizarse si existe una falla mecánica, distribución incorrecta o señal inestable.
Las instrucciones son específicas del fabricante y deben seguirse exactamente.
Errores
Un error frecuente consiste en reemplazar el CKP al encontrar P0335 sin medir señal, alimentación ni continuidad.
Otro error es probar todos los sensores por resistencia. Este método no corresponde a sensores Hall o magnetorresistivos.
También es incorrecto considerar que una lectura de revoluciones confirma completamente la señal. La ECU puede reconocer velocidad y, al mismo tiempo, detectar un patrón incorrecto.
Medir continuidad sin carga puede ocultar un cable resistivo. La caída de voltaje y el osciloscopio aportan información más real.
Limpiar un código y entregar el vehículo sin reproducir la condición no confirma la reparación.
Seguridad
El sensor suele ubicarse cerca de poleas, correas, volante o semiejes. Las pruebas con el motor funcionando exigen mantener manos, cables y equipos fuera de las partes móviles.
El vehículo debe permanecer asegurado si se trabaja debajo. No se confía únicamente en un gato.
Los ventiladores eléctricos pueden activarse de manera inesperada.
No se introduce una herramienta metálica en el alojamiento mientras el cigüeñal gira.
Para desconectar la ECU o medir resistencia se siguen las indicaciones de alimentación y encendido. Una conexión incorrecta puede dañar el módulo o el equipo de prueba.
Verificación
Después de reparar se repite la condición original. Si la falla aparecía caliente, el motor debe alcanzar la misma temperatura.
Se comprueba que el escáner muestre revoluciones estables durante el arranque y funcionamiento.
La forma de onda debe conservar amplitud, niveles y patrón sin interrupciones. Cuando existía un código de correlación, se comparan nuevamente CKP y CMP.
El motor debe arrancar sin demora, mantener ralentí y responder bajo carga. No deben reaparecer apagados ni tirones.
También se revisa que el arnés quede sujeto y alejado de fuentes de calor y movimiento.
La reparación queda confirmada cuando la señal permanece correcta precisamente bajo las condiciones que provocaban la falla.
Integración
El sensor CKP convierte el giro físico del cigüeñal en información eléctrica utilizable por la ECU. La rueda fónica genera el patrón, el sensor lo detecta, el cableado lo transporta y la unidad calcula velocidad y posición.
A partir de estos datos se coordinan la inyección, el encendido, el reconocimiento de cilindros y numerosas funciones de diagnóstico.
Una falla puede comenzar en el propio sensor, pero también en alimentación, masa, conectores, blindaje, separación, rueda fónica, velocidad de arranque o sincronización mecánica.
Por eso, encontrar un código relacionado con el cigüeñal no equivale a encontrar un sensor defectuoso. El diagnóstico correcto debe demostrar si la rueda produce el patrón adecuado, si el sensor lo transforma correctamente y si la señal llega sin deformaciones a la ECU.
La prueba más útil no es la que solamente confirma continuidad, sino aquella que observa el comportamiento real durante el arranque, la temperatura, la vibración y la carga. Solo cuando se comprueba todo el recorrido puede afirmarse que el sensor CKP permite a la unidad conocer con precisión a qué velocidad gira el motor y en qué posición se encuentra el cigüeñal en cada instante.
Referencias
- Crankshaft Speed Sensor – Bosch Mobility https://www.bosch-mobility.com/en/solutions/sensors/crankshaft-speed-sensor/
- Engine Management System – Bosch Mobility https://www.bosch-mobility.com/en/solutions/control-units/engine-management-system-2w/
- Sensors – Bosch Mobility https://www.bosch-mobility.com/en/solutions/sensors/
- Camshaft and Crankshaft Sensors – DENSO https://www.denso-am.eu/products/engine-management-systems/camshaft-crankshaft-sensors
- Camshaft and Crankshaft Sensors for Passenger Vehicles – DENSO https://www.denso-am.eu/catalog/pv/engine-management-systems/camshaft-crankshaft-sensors
- Crankshaft Sensor: Function and Troubleshooting – HELLA https://www.hella.com/techworld/en/technical/sensors-and-actuators/crankshaft-sensor/
- Vehicle Sensors and Actuators – HELLA https://www.hella.com/techworld/en/technical/sensors-and-actuators/
- Hyundai Tucson: P0320 and Engine Will Not Start – HELLA https://www.hella.com/techworld/en/bi/hyundai-tucson-engine-won-t-start/
- Peugeot Boxer: Engine Takes a Long Time to Start – HELLA https://www.hella.com/techworld/au/bi/peugeot-boxer-iii-engine-does-not-start-straight-away/
- Mercedes-Benz Engine Power Loss: Crankshaft Sensor – HELLA https://www.hella.com/techworld/au/bi/mercedes-benz-engine-power-loss/
- NTK Engine Speed and Position Sensors – Niterra https://www.ngkntk.com/products/engine-speed-position-sensors/
- Camshaft and Crankshaft Sensors – Niterra https://www.ngkntk.com/uk/products/camshaft-crankshaft-sensors/
- Engine Speed and Position Sensors – Niterra https://www.ngkntk.com/nordic/newsroom/blog/nordic/you-asked-google-ngk-spark-plug-answers-part-9-engine-speed-position-sensors/